Para mantener el brillo y la durabilidad de tu joya, sigue estas recomendaciones sencillas:
Puedes mojarla sin problema: es resistente al agua, al mar, a la piscina y al uso diario.
Sécala muy bien siempre que se moje: esto conserva su brillo natural y prolonga su vida útil.
Evita fricciones fuertes, golpes o raspaduras con superficies duras, ya que el oro laminado, al ser una lámina de oro real adherida a un metal base, puede desgastarse si se maltrata.
No expongas tu joya a productos abrasivos o químicos muy fuertes (blanqueadores o limpiadores).
Guárdala de forma individual para evitar roces con otras piezas.
Tu joya está diseñada para acompañarte todos los días, conservando su color, brillo y elegancia cuando la cuidas con suavidad y atención.